Dolor en la parte posterior de la rodilla (o dolor posterior de rodilla)

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El dolor en la parte posterior de la rodilla, también llamado dolor posterior de rodilla, es una dolencia frecuente que puede afectar a personas de todas las edades. Puede ser leve y de corta duración o más persistente, e interferir en actividades cotidianas como caminar, agacharse o hacer ejercicio. Entender qué puede estar causando tu dolor y cómo tratarlo puede ayudarte a aliviarte más rápidamente y a prevenir futuros problemas.

Dolor en la parte posterior de la rodilla: causas y tratamientos

¿Qué es el dolor en la parte posterior de la rodilla?

El dolor en la parte posterior de la rodilla se refiere a las molestias localizadas en la parte posterior de la rodilla, entre los músculos de la pantorrilla y los isquiotibiales. Esta zona contiene músculos, tendones, ligamentos, articulaciones y un espacio clave lleno de líquido que permite que la rodilla se doble y se mueva.

El dolor aquí se puede sentir:

  • Dolor o molestias
  • Agudo o punzante
  • Presión o tirantez
  • Hinchazón o calor
  • Chasquidos o estallidos con el movimiento

Cuándo empezar y con qué médico

El mejor médico para el dolor en la parte posterior de la rodilla depende de tus síntomas y del tiempo que lleves con dolor. Empieza por un médico de atención primaria para una evaluación inicial y, si es necesario, puede remitirte a un especialista, como un cirujano ortopédico, un médico especialista en medicina deportiva, un fisiatra o un especialista en tratamiento del dolor para una atención más específica.

SituaciónMejor primer médico
Dolor nuevo o leveMédico de atención primaria
Dolor >2 semanas o progresivoCirujano ortopédico
Dolor después del deporte/esfuerzoMédico de medicina deportiva
Dolor crónico o rehabilitaciónFisiatra o tratamiento del dolor
Posible autoinmunidad o inflamaciónReumatólogo

Causas comunes del dolor en la parte posterior de la rodilla

Hay muchas razones por las que puedes sentir dolor detrás de la rodilla. Algunas de las más frecuentes son

1. Quiste de Baker (quiste poplíteo)

Hinchazón llena de líquido que se forma detrás de la rodilla cuando el exceso de líquido articular se acumula en un pequeño saco. A menudo relacionado con la artritis o las lesiones de rodilla, un quiste de Baker puede causar opresión, hinchazón y molestias.

2. Tendinitis o distensión muscular

La inflamación de los tendones (como los isquiotibiales o los gastrocnemios) por uso excesivo, movimiento repetitivo o estrés repentino puede provocar dolor detrás de la rodilla.

3. Desgarros de menisco

El menisco ayuda a amortiguar la rodilla. Un desgarro debido a lesiones por torsión -frecuentes en deportes o movimientos bruscos- puede causar dolor que se irradia detrás de la rodilla.

4. Lesiones de ligamentos (LCP)

El ligamento cruzado posterior (LCP) ayuda a estabilizar la rodilla. Las lesiones o desgarros pueden provocar dolor en la parte posterior de la rodilla, sobre todo con el movimiento o la inestabilidad.

5. Artritis

Tanto la artrosis (desgaste) como otras formas de artritis pueden causar dolor crónico en la parte posterior de la rodilla debido a la rotura e inflamación de la articulación.

6. Otras causas menos comunes

  • Lesiones por uso excesivo en actividades como correr o saltar
  • Desequilibrios musculares o isquiotibiales tensos
  • Problemas de circulación (raros pero graves)

Lista de síntomas: Cuando se trata de dolor en la parte posterior de la rodilla

Tu dolor puede ir acompañado de:
Hinchazón detrás de la rodilla
Un bulto visible o tensión en el pliegue de la rodilla
Dolor al doblar, caminar o estirar la pierna
Rango de movimiento limitado
Calor o enrojecimiento en la zona

Si los síntomas incluyen fiebre, entumecimiento, hinchazón grave o incapacidad para soportar peso, acude rápidamente al médico.

Diagnóstico del dolor en la parte posterior de la rodilla

Por lo general, un profesional sanitario revisará tu historial médico, te hará un examen físico y puede solicitar pruebas de imagen como:

  • Rayos X
  • Resonancia magnética o ecografía (especialmente para lesiones de tejidos blandos)
  • Ecografía para quistes
    Estas pruebas ayudan a determinar la causa subyacente y a orientar el tratamiento.

Principales opciones de tratamiento (lo que funciona)

El tratamiento depende de la causa. La mayoría de los casos mejoran con cuidados conservadores, pero los problemas más graves pueden necesitar tratamiento especializado.

Asistencia a domicilio

Para el dolor leve:

  • Reposo y hielo para reducir la hinchazón
  • Compresión y elevación (RICE)
  • AINE sin receta para la inflamación
  • Evitar actividades que agraven el dolor

Fisioterapia

Un terapeuta cualificado puede ayudar a recuperar la fuerza, mejorar la flexibilidad y corregir los patrones de movimiento para aliviar el dolor y evitar la reaparición.

Dispositivos de apoyo

Las ortesis o vendas pueden ayudar a sujetar la rodilla durante la curación.

Tratamientos médicos

  • Inyecciones de corticoesteroides para la inflamación
  • Drenaje de quistes grandes
  • Cirugía (poco frecuente, para desgarros importantes o artritis grave)

Prevención: Reducir el futuro dolor en la parte posterior de la rodilla

Evita los problemas con estos consejos de eficacia probada:
Calienta antes de hacer ejercicio
Estira los músculos isquiotibiales y de la pantorrilla
Fortalece los músculos circundantes
Evita el sobreentrenamiento o los aumentos bruscos de intensidad
Usa calzado de apoyo para hacer deporte o senderismo


Cuándo acudir al médico

Consulta a un profesional sanitario si

  • El dolor dura más de unos días
  • Interfiere en la movilidad
  • Notas un bulto o una hinchazón importante
  • El dolor aparece con fiebre o calor
  • Los síntomas son graves o empeoran

Una evaluación rápida garantiza un diagnóstico adecuado y una recuperación más rápida.

El dolor en la parte posterior de la rodilla es un problema frecuente que puede deberse a quistes, lesiones tendinosas, lesiones ligamentosas, artritis o uso excesivo. La mayoría de los casos mejoran con sencillos tratamientos caseros y ejercicios guiados, pero el dolor persistente o intenso debe ser evaluado por un profesional médico. Con los cuidados adecuados, puedes reducir el dolor y volver a tus actividades cotidianas con confianza.

Dolor en la parte posterior de la rodilla – Preguntas frecuentes

¿Qué causa el dolor en la parte posterior de la rodilla?

El dolor en la parte posterior de la rodilla suele estar causado por un quiste de Baker, una distensión muscular o tendinosa, una rotura de menisco, una lesión de ligamentos (LCP) o artritis. El uso excesivo, los movimientos bruscos de torsión y los isquiotibiales tensos también pueden contribuir al dolor posterior de rodilla.

¿Es grave el dolor en la parte posterior de la rodilla?

El dolor en la parte posterior de la rodilla no suele ser grave y mejora con reposo y tratamiento conservador. Sin embargo, el dolor acompañado de hinchazón importante, enrojecimiento, calor, fiebre, entumecimiento o dificultad para caminar puede indicar una afección más grave y debe ser evaluado por un profesional sanitario.

¿Cómo se siente un quiste de Baker detrás de la rodilla?

Un quiste de Baker suele notarse como tirantez, presión o plenitud detrás de la rodilla, sobre todo al enderezar o doblar la pierna. Algunas personas notan un bulto visible o hinchazón que puede empeorar tras la actividad.

¿Puede una rotura de menisco causar dolor detrás de la rodilla?

Sí. Una rotura de menisco puede causar dolor que se irradia a la parte posterior de la rodilla, sobre todo al girar, ponerse en cuclillas o subir escaleras. También puedes sentir chasquidos, bloqueo o rigidez en la rodilla.

¿Por qué me duele la parte posterior de la rodilla cuando estiro la pierna?

El dolor al enderezar la rodilla puede deberse a una distensión de los isquiotibiales, un quiste de Baker o una lesión del ligamento posterior. Los músculos tensos o la inflamación pueden aumentar la tensión en la parte posterior de la rodilla durante la extensión.

¿Pueden los isquiotibiales tensos causar dolor en la parte posterior de la rodilla?

Sí. Los isquiotibiales tensos o sobrecargados ejercen una tensión adicional sobre los tendones de detrás de la rodilla, lo que provoca agujetas o dolor, sobre todo al caminar, correr o estirar.

¿Cómo tratar el dolor de rodilla en casa?

El dolor leve en la parte posterior de la rodilla puede tratarse a menudo con:

  • Descanso y modificación de la actividad
  • Hielo para reducir la hinchazón
  • Compresión y elevación
  • Medicamentos antiinflamatorios de venta libre
  • Estiramientos suaves una vez que mejore el dolor

Si los síntomas persisten, se recomienda una evaluación médica.

¿Cuánto dura el dolor en la parte posterior de la rodilla?

La duración depende de la causa. Las distensiones musculares pueden mejorar en días o semanas, mientras que afecciones como la artritis o los quistes pueden causar molestias recurrentes. El dolor que dure más de 1-2 semanas debe ser evaluado por un profesional sanitario.

¿Cuándo debo acudir al médico por un dolor en la parte posterior de la rodilla?

Debes acudir al médico si

  • El dolor es intenso o empeora
  • La hinchazón es importante o repentina
  • No puedes soportar peso sobre la pierna
  • Hay un bulto visible que no mejora
  • Dolor tras una lesión o accidente
  • Los síntomas incluyen fiebre, enrojecimiento o calor

¿El dolor en la parte posterior de la rodilla puede deberse a la artritis?

Sí. La artrosis y la artritis inflamatoria pueden causar dolor detrás de la rodilla debido a la degeneración articular, la inflamación y la acumulación de líquido, que a veces da lugar a un quiste de Baker.

¿Caminar es bueno o malo para el dolor en la parte posterior de la rodilla?

Caminar ligeramente puede ayudar a mantener la movilidad, pero caminar con dolor puede empeorar los síntomas si hay una lesión o inflamación. Lo mejor es limitar las actividades que aumenten el dolor y volver gradualmente al movimiento a medida que mejoren los síntomas.

¿Puede prevenirse el dolor en la parte posterior de la rodilla?

En muchos casos, sí. Los consejos de prevención incluyen:

  • Estirar los isquiotibiales y las pantorrillas con regularidad
  • Fortalecimiento de los músculos de las piernas
  • Calentamiento antes del ejercicio
  • Evitar aumentos bruscos de la intensidad de la actividad
  • Llevar calzado de apoyo
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